Pitérate – Psicólogos Madrid

Signos de la dependencia emocional

Signos de la dependencia emocional

Signos de la dependencia emocional

Las relaciones basadas en la dependencia emocional se caracterizan por su inestabilidad, su tendencia a la destrucción y el fuerte desequilibrio entre los miembros, es decir, donde la persona dependiente se somete (no es necesario que el otro le someta), idealiza y magnifica a su pareja. La autoestima de la persona dependiente está completamente minada, afectando a su salud mental y, en ocasiones, a su salud física. Y, lo curioso es que, pese a este malestar y este sufrimiento, la persona se siente incapaz de dejar a su pareja, sintiendo cada día más atracción.

Llegados a este punto puede que te hayas visto reflejado en cierta medida, puede que tengas tus dudas o puede que te sientas totalmente identificado. Pero, ¿cómo reconocer exactamente si se vive o se ha vivido en una situación de dependencia? Los siguientes signos no tienen porqué cumplirse al 100%, pero reflejaran la norma general de una persona dependiente.

En primer lugar, puede que vengas de un ambiente disfuncional donde no se satisficieron todas tus necesidades afectivas y emocionales. Aquí, en este apartado que parece el origen de todo, me gustaría pararme para explicar mediante un chiste qué ocurre. Un miope se encuentra buscando sus llaves de madrugada bajo la luz de una farola. Otra persona llega y se ofrece a ayudarle, pero antes le pregunta, ¿estás seguro de que las has perdido aquí? A lo que el otro responde, No, pero aquí hay luz. Esto es lo que ocurre con tu dependencia y tu pasado. Intentas arreglar tus heridas emocionales con tu pareja actual, compensar el amor que te faltó, las atenciones que no recibiste, reclamándolas a otra persona, a alguien que se parezca al que no te lo dio en el pasado, porque ahora es más fácil, ahora hay luz.

Esa falta de afecto anterior se intenta compensar actualmente dando amor a toda persona que parece necesitada, concretamente a la pareja que tienes.

Como te aterra que te abandonen, haces cualquier cosa para evitar que esto pase.

Casi nada es demasiado problemático, tarda demasiado tiempo o cuesta demasiado si es para ayudar a la persona con la que estás.

Estás acostumbrado a la falta de amor en tus relaciones, por lo que eres capaz de esperar, conservar esperanzas y esforzarte aún más por complacer.

Estás dispuesto a aceptar muchos más del 50% de la responsabilidad, la culpa y los reproches en tu relación.

Tu amor propio es muy bajo y crees no merecer la felicidad, al contrario, piensas que debes ganarte a pulso el derecho a disfrutar de la vida.

Debido a tu inseguridad, necesitas controlar desesperadamente a tu pareja. Además, bajo el pretexto de ser útil, intentas disimular esos esfuerzos de control.

Vives más en contacto con cómo desearías que fuera la relación que en cómo es realmente.

Seguramente seas adicto a tener a alguien al lado y te regocijes en el dolor cuando se termina.

Te atraen las personas con problemas sin resolver, en situaciones caóticas, inciertas o emocionalmente dolorosas. Quieres ser el héroe, evitando así pensar en la responsabilidad sobre ti mismo.

Y por último, claramente, ¿cómo iban a gustarte a ti las personas amables, estables, confiables y que de verdad se interesan en ti? Sería muy aburrido.

Parece que te suena, ¿no? Y, ¿sabes lo que pasa? Que, como dice Robin Norwood, la gente hambrienta hace malas compras. Estás tan necesitado de amor, que te metes en relaciones disfuncionales, no sabes ver el peligro, o sí, pero te tapas los ojos, prefieres engañarte a ti mismo y luego echarte las culpas del fracaso. Nadie me quiere, soy incapaz de mantener a nadie a mi lado. El problema es que para que alguien te quiera, tendrás que quererte tú primero y eso, a día de hoy, no ocurre. Pero, saber reconocer estos síntomas, es el primer paso para superar tu adicción y tener una vida plena.


¿Estás interesado en la Arteterapia? Otra forma de hacer Psicología que te ayudará a expresar tus emociones y entenderlas a través de la creatividad.

Ángel Rull.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *