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Las rubias no son tontas

Las rubias no son tontas

Las rubias no son tontas

 

Puede que uno de los clichés más extendidos socialmente sea el de que las rubias son tontas, de hecho, todos, en algún momento, lo hemos usado para hacer algún tipo de broma. Pero, ¿de dónde ha surgido este concepto tan negativo?

En 2010, David Johnston realizó una investigación en la que descubrió que las mujeres rubias recibían un salario mayor que otras trabajadoras, pese a realizar el mismo puesto y tener el mismo nivel educativo. Intentó arrojar un poco de luz alegando que, debido a que los maridos de las rubias cobraban más –algo que se vio también en el estudio- motivaba estas aspiraciones salariales, es decir, buscaban y encontraban puestos acordes a sus exigencias ya que no querían tener un sueldo significativamente menor al de sus maridos. Pero esto no fue nada más que una hipótesis.

Si intentamos fijarnos únicamente en el sector laboral, vemos que las rubias obtienen ciertas ventajas en puestos que exigían una menor habilidad mental y que les perjudicaba en trabajos como directivas de multinacionales. Margaret Takeda comprobó esto hace ya un tiempo, viendo que en ambientes altamente competitivos, las rubias estaban en desventaja, ya que su representación era inferior al 10%, como en la bolsa. Todo esto nos dice que ser rubia o morena va a favorecer o perjudicar la candidatura a un puesto de trabajo dependiendo de las exigencias cognitivas requeridas. Rubias secretarias, morenas dirigiendo empresas. Y eso, que ningún estudio ha demostrado que existan diferencias intelectuales debidas al color de pelo.

Por el contrario, respecto a las habilidades de seducción sí se han obtenido diferencias, como observó Viren Swami. En general, los hombres las prefieren rubias. Lo demostró con una misma chica. Frecuentaba bares y discotecas, unas veces con peluca rubia, otras con peluca pelirroja y otras con peluca morena, y se contabilizaba el número de hombres que pretendían ligar con ella. La peluca rubia obtuvo tantos puntos como la peluca morena y pelirroja juntas. Sin embargo, con otro experimento de demostró que aunque las prefieren rubias, ven más guapas a las morenas. Paradójico, la verdad.

Pero, ¿por qué las rubias atraen a más hombres? Hay una posible explicación, y es que, en términos económicos, son un recurso limitado. Las rubias naturales sólo representan el 2% de la población mundial. Pero además, el cine y la televisión nos han vendido siempre mejor a este tipo de mujeres. Siempre han sido un recurso recurrente en determinado tipo de películas y las han puesto en el pedestal de lo casi divino.

Sea como fuere, los estereotipos están muy arraigados. El simple hecho de tener el pelo rubio provoca que se te perciba como menos inteligente y con menos moral sexual. El problema es que este estereotipo se sigue manteniendo ya que las rubias prácticamente lo confirman. Es muy sencillo. Naces rubia. Creces escuchando que las rubias son tontas. Te crea inseguridad, baja autoestima y repercute negativamente en tus habilidades sociales y cognitivas. Has escuchado tantas veces que por tu color de pelo eres torpe, que te lo crees y confirmas la regla. Pero a tu inteligencia no le pasa nada, es sólo miedo e inseguridad social.

Lo que ocurre con las mujeres rubias no es más que un prejuicio de la sociedad, algo muy común en el cerebro humano, que en algunos casos nos perjudica, pero que en otros tiene un valor en cierta medida de supervivencia. Y esto, además, nos puede ocurrir a cualquiera, por nuestro sexo, nuestra nacionalidad o nuestro idioma. Somos todos víctimas y verdugos de los estereotipos y los prejuicios.


 

(Imagen propiedad de Sergei Zolkin)

 

 

Ángel Rull.

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