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¿No consigues olvidar un amor imposible? Atento a estos 7 pasos

¿No consigues olvidar un amor imposible? Atento a estos 7 pasos

¿No consigues olvidar un amor imposible? Atento a estos 7 pasos

Un amor imposible es ese que nunca logra convertirse en una relación estable, o que termina antes de haber empezado o madurado. Resulta paradójico, pero son esos amores los que dan origen a los duelos más profundos, a veces son más difíciles de olvidar. Y es paradójico porque si finalmente no florecieron, en teoría no deberían dar lugar a tanto sufrimiento.

Los más prácticos no se enredan la vida con un amor imposible. Cuando notan que no hay condiciones para construir o mantener el vínculo amoroso, lo aceptan y ponen punto final a tiempo. A otros, en cambio, les cuesta mucho trabajo renunciar a las expectativas, ilusiones o sueños que se forjaron en torno a una relación. El sentimiento es más fuerte que las evidencias de su inviabilidad.

De una u otra manera, un amor imposible jamás se olvida. Deja grandes huellas, precisamente porque no se ha vivido ni se ha desgastado en el momento en el que toca renunciar a él: no se ha roto la idealización. Pero, aunque no se olvide del todo, sí es posible procesar ese sentimiento y lograr hacerlo a un lado para seguir adelante.

Estos son 7 consejos para lograrlo.

“El amor es como una guerra, fácil de iniciar, difícil de terminar, imposible de olvidar”.

-Henry Louis Mencken-

1. Define lo que lo convierte en un amor imposible

Hay una gran diferencia entre un amor difícil o tormentoso y un amor imposible. Este último no tiene posibilidad de existir. El caso más típico, y también el que más dificultades emocionales entraña, es el de alguien que ama y no es correspondido. Quizás sería más exacto decir que una persona quiere y necesita a otro, pero ese otro no siente lo mismo. El amor de verdad siempre es de dos.

Claro que se puede intentar conquistar a alguien que no muestra interés en un comienzo. Al mismo tiempo, también es importante entender que hay un punto en el que es necesario aceptar que la empresa no tiene futuro. Lo mismo aplica para otras imposibilidades que suelen tener en común ese mismo elemento: uno quiere y el otro no. Si no hay sentimiento mutuo, no hay viabilidad.

2. Examina tus fantasías en torno al amor

Es muy usual que la dificultad para renunciar a un amor imposible venga de algunas fantasías que se han instalado en la cultura. Por ejemplo, la de “la media naranja” o la del “amor de la vida”. A partir de esos imaginarios surge la idea de que solo hay una persona “predestinada” para ser nuestra pareja.

Aunque es una linda fantasía, no corresponde a la realidad. Los seres humanos tenemos una capacidad infinita de amar. Cuando se vive una relación, se afronta su final y se saca de allí la experiencia y la sabiduría que aportó, por lo general, la siguiente relación es aún mejor.

Siempre podemos volver a empezar y toda nueva experiencia puede ser mejor que la anterior. De hecho, los años nos preparan para amar con mayor generosidad y tolerancia cuando que no nos quedamos anclados en esos deseos imposibles; los mismos que a veces se atraviesan.

3. Reconoce los aspectos negativos

El enamoramiento, y no el amor, nos lleva fácilmente a idealizar a las personas y las situaciones. En ocasiones les otorgamos virtudes y atributos que realmente no tienen, o que solo poseen en una medida modesta. Para diluir esas construcciones mentales resulta importante que también pasemos a evaluar los elementos negativos.

¿Qué defectos tiene esa persona que crees amar tanto? ¿Qué aspectos insatisfactorios hay o había en las situaciones que compartías con ella o él? ¿Podrías pensar en cómo se manifestarían esos defectos y errores dentro de unos 10 años? Esas son las preguntas que debes formularte y tratar de contestarte con total honestidad. Es probable que al final tu perspectiva sea más realista.

4. Acepta que es momento de olvidar

Es el paso más difícil. Se ha comprobado que cuando una persona desea estar en una relación amorosa con alguien y no es posible se producen reacciones similares a la que tiene un adicto durante el síndrome de abstinencia. El malestar emocional, e incluso físico, a veces resulta difícil de tolerar.

Y así como ocurre en las adicciones, lo más difícil es aceptar que la dependencia existe, que genera profundo sufrimiento y que uno se siente impotente ante ella. Parece fácil de admitir, pero no lo es. A veces somos capaces de inventar y racionalizar cualquier pretexto para no aceptar que, efectivamente, somos víctimas de una dependencia. Cuando logras aceptarla das el paso más importante. Eso enfoca y clarifica los pasos a seguir.

5. Elimina vínculos y suprime recuerdos

Después de aceptar que es hora de dejar atrás a ese amor imposible, lo que sigue es comenzar a cortar todos los vínculos que subsistan. Eso supone no llamar, no intentar nuevos encuentros, tomar distancia de sus amigos y hacer todo aquello que permita romper los lazos que se mantienen con esa persona. En particular, rompe los nexos que haya en las redes sociales: son muy traicioneros.

En esta misma lógica, es necesario suprimir los recuerdos. Elimina las fotografías, aleja los regalos. Si no estás listo para desprenderte de ellos, simplemente reúnelos y guárdalos en un lugar de difícil acceso para ti. Si tu decisión ya es más firme, rompe todo. Es una forma de difuminar y diluir la presencia de ese amor imposible.

6. Cambia tu rutina, intenta algo nuevo

Es tiempo de comenzar una nueva etapa. El amor imposible quizás ocupó muchas de tus horas, de tus días e incluso de tus años. Dejarlo ir no será nada fácil. Sin embargo, si te propones hacer ese cambio, todo se volverá paulatinamente más sencillo. Seguro hay cosas que siempre has querido hacer y por una u otra razón has venido posponiendo. Ahora es el momento de atender a esos “pendientes”.

El tiempo del adiós definitivo es también el momento para aventurarte a conocer nuevas actividades o nuevos lugares. Viajar siempre es una excelente alternativa. ¿Qué tal si te lo propones? También vale la pena explorar tus habilidades, hacer un curso que te lleve a conocer nuevas personas, o practicar una afición interesante. La vida sigue y hay miles de cosas por hacer.

7. Dale tiempo al tiempo

Hay amores y amores, y algunos de ellos dejan huellas tan profundas que no se van por muchas oscilaciones de marea que se den. Un amor imposible casi siempre echa raíces por un buen tiempo y se resiste a no ser evocado. Es algo que, en todo caso, no se logra de la noche a la mañana. Exige decisión, coraje y carácter. Va a costar y existirán pequeñas recaídas, pero el tiempo te ayudará a crecer.

Si tienes claro que no puedes seguir alimentando un amor que no puede ser; si además cortas los vínculos y te propones comenzar una nueva vida, poco a poco vas a conseguir que esa persona pase a ocupar un lugar diferente en tu mente y de tu corazón. Progresivamente sentirás mayor paz en tu alma. Descubrirás que en ese proceso de amar y luego dejar ir, has aprendido mucho y has crecido más.

 

Renunciar a imposibles es un acto cotidiano, y en el amor no podría ser menos. Sin quererlo, muchos de nosotros somos unos soñadores irremediables. No nos conformamos tan fácilmente con la idea de que los límites existen y que a veces no tenemos más alternativa que aceptar ese hecho. Lo maravilloso es que al encontrar las fronteras de nuestras propias posibilidades y aceptarlas, también damos un paso definitivo para aprender a ser mejores.

Todo lo que vivas vale la pena. Incluso son esas frustraciones que tanto nos duelen, las que luego se convierten en la semilla de nuestros mayores logros. También son la base sobre la que edificamos una personalidad adulta. Esto es, una forma de ser en la que se comprende que el límite para nuestras fantasías amorosas está en lo que desean libremente los demás.

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Ángel Rull.

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